Si alguien está viendo tu web y no sabe lo que hacer, tienes un problema. Indudablemente algo estás haciendo mal si no consigues dirigir la atención del usuario adecuadamente y no se comporta de la forma que realmente esperas.

Esto suele ocurrir en aquellas webs que ofrecen mucha información de forma bastante desordenada, con muchos botones o llamadas a la acción. Te cuentan en la página de inicio todo lo que hacen y te ofrecen muchas posibilidades de disfrutar de sus servicios, además de una forma desconexa y caótica. Te sientes como si estuvieras atrapado en un laberinto en donde tienes múltiples opciones de salida:

¿Cuál es opción que más me conviene para lograr el objetivo que persigo?

Cuántas más opciones tengas más difícil te resultará salir del laberinto, hasta tal punto que si es solo un juego puedes desistir y abandonarlo.

Esto es sólo un ejemplo, imagínate que el laberinto es tu web. Ante esta situación, el usuario en unos pocos segundos puede cerrarla e irse a otra de la competencia que sí satisfaga su necesidad de una forma más inmediata.

Imagínate que estás interesado en practicar “Pilates” y encuentras una web como esta:  

Esta imagen forma parte de un slider, con lo cual si no estás embarazada esperas a que aparezca la siguiente y ya está, digo esperas porque no tiene puntos o flechas que permitan navegar al usuario con total autonomía. Cada diapositiva del slider tiene un botón, pero es que además son un total de 9 diapositivas así que de golpe, nada más entrar en la web te encuentras con 9 opciones.

El slider de portada es algo que no recomendamos a nuestros clientes aunque muchos insisten y al final se los ponemos. Tiene un problema básico de usabilidad y es que en la época en la que vivimos la mayoría de la gente no tenemos paciencia para ver pasar diapositivas, y al final resulta que sólo vemos la primera y rápidamente hacemos scroll. De esta forma estás perdiendo información importante que pueda estar en diapositivas siguientes.

¿Qué quieres que haga alguien cuando accede a tu web?

Esta es la primera pregunta que debes hacerte. A través de tu web ¿qué pretendes conseguir?

  • Que se ponga en contacto contigo y tu ya rematas la venta con él.
  • Que compre directamente tu producto o servicio.
  • Que te envíe sus datos para apuntarlo a tu lista de suscriptores.
  • Que pruebe gratis tu producto o servicio.
  • Etc.

Como ves el objetivo de conversión es diferente en cada caso, de esta forma el contenido de tu web se desarrollará en función del mismo.

Siguiendo con el ejemplo de antes, es decir, el de la web de un centro de Pilates, lo más normal es que lo que quiera es que la gente que pasa por su web termine apuntándose a sus clases de Pilates.

En este sentido es preferible que comiences por un mensaje claro, en vez de un slider, de no más de dos o tres líneas sobre qué le puedes ofrecer al visitante para que se sienta mejor. 

¿Estás pensado en practicar Pilates?

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A continuación es aconsejable realizar una presentación de tus servicios o productos. Es mejor que sean pocos, aunque tu oferta real sea extensa; en este caso puedes agruparlos o destacar en portada los 2 ó 3 más importantes.

También te invitamos a que complementes la información anterior con varios testimonios de clientes que ya tienes. Esto es algo que siempre que podemos solemos incluir en nuestras webs. La verdad es que leer lo contentas que se quedan las personas que han probado tus servicios transmite mucha confianza al visitante de tu web.

Ya lo tienes casi convencido. Ahora es el momento de conseguir que pase a la acción, y aquí es donde situamos el call to acction (llamada a la acción).

Veamos, por ejemplo, un par de llamadas a la acción que favorecen la conversión.

1. Resalta los beneficios de tu producto o servicio

Se trata de beneficios derivados de tus servicios que pueden mejorar la vida del visitante de tu web. Esto sin duda captará la atención del usuario de una forma más inmediata. Y si ya rematas con un botón en el que le invitas a que lo pruebe de forma gratis, estarás mucho más cerca de convertir a tu visitante en un cliente.

2. Empatiza y simpatiza con tu visitante

Otra posibilidad es describir una o varias situaciones muy cercanas a la circunstancia real de la persona que está viendo tu web. Cuando el visitante lo lea se sentirá identificado con el caso aumentando considerablemente la probabilidad de que se comporte de la forma que tu buscas.

Recuerda

  • Piensa primero en qué es lo que quieres que hagan los visitantes de tu web antes de escribir el contenido.
  • Huye de los sliders y plantea al principio un mensaje claro sobre qué le puedes ofrecer al visitante para que satisfaga su necesidad.
  • Presenta tus servicios o productos de una forma breve en la home.
  • Añade testimonios de clientes satisfechos.
  • Finaliza con una llamada a la acción donde le ofrezcas al visitante argumentos para que haga click en el botón.