El tiempo vuela cuando te lo pasas bien (y luego lo lamentas)

por 13 Mar 2017Marketing Digital0 Comentarios

Pues sí: esta mañana, revisando tareas pendientes y estado de los proyectos nos hemos dado cuenta de que no hemos publicado un artículo en el blog desde hace ¡2 meses!

El caso es que todos empezamos con muy buena disposición, ideas e ilusión, pero en cuanto empiezan a surgir cada vez más proyectos de clientes (eso es bueno) te empiezas a liar con el día a día y acabas dejando de lado lo que no da dinero inmediato (recordemos que esto es un negocio: nos estamos intentando ganar la vida con ello…) es decir, dejas de lado tu propio marketing.

Naturalmente esto es muy mala idea porque es el clásico «pan para hoy y hambre para mañana«, que es una historia vieja como el mundo y que hemos visto un millón de veces, pero que inevitablemente acaba volviendo a repetirse. Supongo que tendrá que ver con el Ciclo de la Vida y tal.

Pero todos podemos aprender de nuestros propios errores y, por muchas veces que caigamos, siempre hay esperanza para volver a intentarlo y hacerlo bien.

¿Soluciones? Claro que sí, guapi…

1. Ser realista en el planteamiento inicial

Esta es la primera medida a tomar pero hasta cierto punto la menos evidente.

Muchos de nuestros clientes quieren tener un blog, ya sea porque les apetece escribir o porque se dan cuenta de los beneficios que ello comporta tanto en su imagen de marca como en el SEO, pero siempre les hacemos la misma pregunta: ¿estás seguro de que vas a ser capaz de escribir regularmente?

Quizás no necesites escribir todos los días (no te daría tiempo a hacer otra cosa, seguramente), pero si que podrías plantearte un objetivo de publicación semanal, quincenal o incluso mensual si no hay más remedio.

Publicar un artículo sencillo al mes puede parecer muy poco, pero siempre es mejor que tener un blog abandonado hace meses.

2. Tener un plan de trabajo

Y es que no se puede improvisar para siempre: hay que tener un sistema de planificación y además otro sistema para asegurarnos de que se está cumpliendo esa planificación.

Esto de planificar no es que dé para un artículo, es que da para una carrera profesional completa, ya que hay gente que se dedica exclusivamente a eso: a enseñar a ser productivos y poder abarcar todas las tareas necesarias para llevar a delante el día a día sin perecer en el intento.

Hay sistemas a patadas,  seguro que encuentras uno que te vaya bien, pero a nosotros nos gustan los que te ayudan a discernir lo urgente de lo importante y dar a cada asunto su momento.

3. ¿Delegar?

Además, está la dificultad adicional de generar contenido.

Es curioso que todavía haya por ahí muchos negocios que se limitan a «rebotar» artículos ajenos sobre temas más o menos relacionados con su área de interés en lugar de generar sus propios contenidos originales, con lo que desaprovechan la oportunidad de establecerse como expertos en su campo.

Es comprensible porque generar contenido necesita conocimiento, tiempo y concentración, estas dos últimas cosas muy escasas hoy día. Sin embargo hay que saber que, si nos resulta de todo punto imposible sacar tiempo para escribir (porque estamos hasta arriba de clientes) a veces nos podemos dar el lujo de delegar esta tarea y contratar a un profesional que nos vaya creando los contenidos.

En efecto, hay profesionales especializados en la creación de contenidos que nos pueden solucionar la papeleta más o menos brillantemente, naturalmente con todo tipo de calidades finales y precios (no siempre directamente relacionados, como todo en esta vida) y que podemos contratar tanto puntualmente como con planes más estables.

Conclusión

«Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.»

En fin, sirva este artículo de pista para los que andan perdidos y como re-activación para nuestro blog.